Tras la muerte de uno de sus mejores amigos de la infancia, Mauro vuelve al pueblo en el que creció para despedirse de él. Sin embargo, en su visita encuentra una caja que conservaba las cartas que escribió a sus amigos el año después de que éstos se marchasen del pueblo. Al leer sus palabras escritas, sus recuerdos de 40 años atrás afloran inevitablemente.